Historia del Templo

IGLESIA DE SAN JUAN HASTA  EL AÑO 1.936

La Iglesia de San Juan Bautista, fue incendiada el día 23 de julio de 1936, era entonces una de las mas ricas de la diócesis de Jaén. Había tenido varias reformas a través de los siglos, sobre todo su torre, ya que la actual hace la de tres, como veremos más adelante.

Contaba el Prior de San Juan, D. Juan Antonio León García, que él conoció la parroquia siendo seminarista, en unas vacaciones de verano, siendo compañero de Joaquín Ramírez, que le invitó a su casa, donde se  alojó en su visita.

Una vez ordenado sacerdote, fue su primera y última parroquia.

 

EXTERIOR DEL TEMPLO

Daban acceso al templo dos puertas, la lateral que se abría frente a la llamada fuente de San Juan, (hoy desaparecida, pero que quedaba en la acera de enfrente a la de la torre actual y como unos tres metros más abajo), al lado oeste, tapiada a principio de siglo por corrimiento del terreno, simplemente enmarcada por dos pilares de sencillo trazado.

La Puerta norte o principal se abría a la plaza de San Juan, y estaba adornada por una hermosa portada del más puro estilo plateresco de 1531, (de Juan de Marquina), que es la que tiene en la actualidad, aunque restaurada.

 

LA TORRE

En  1614 se hizo la torre, que por corrimiento del terreno de esa parte hubo de ser derribada en 1922, construyendo la nueva con la misma traza.

Hasta la cornisa es toda de piedra, y el cuerpo de campanas de ladrillo visto, con tres huecos abiertos para las campanas, en otros tres huecos cerrados, se colocaron unos azulejos de cerámica; el primero, que da a la plaza, representa el bautismo del Señor por S. Juan; el segundo, al lado de la fuente, la Virgen de los Dolores, y el tercero, frente al molinillo, San Antonio.

Estos azulejos fueron hechos en Andújar en casa Mezquita.

 

EL CANCEL

Un rico cancel tallado con grandes relieves y grandes figuras obra de Alonso Ramos, hecho en 1600.  Las puertas centrales, tenían unas figuras iguales a las del artesonado del coro; los dos postigos laterales, el de la izquierda estaba castigado por estar la imagen del Cristo de la Expiración.

Para entra al cancel, había que bajar tres escalones de mármol negro. Para entrar al templo, se bajaban dos escalones, la solería del cancel, era de mármol blanco y negro en forma de juego de damas.

INTERIOR DEL TEMPLO

Conforme se entraba al templo por el postigo de la derecha, bajando dos escalones se  encontraba el altar de San Francisco de Paula.

Tenía un rico retablo estilo barroco, todo dorado. En el centro, en una hornacina profunda, estaba la imagen de San Francisco; de vestir; de mucho mérito, con báculo y escudo de plata y ricos ropajes.

En el sitio del sagrario, en una hornacina acristalada, las imágenes de San Bonoso y San Maximiano de unos treinta centímetros, copia de las segundas imágenes que existieron después de San Miguel y San Rafael, las imágenes lucían cadenas, grillos y coronas de plata.

A los lados de la hornacina central, en sendas repisas, las imágenes de la Virgen de la Paz y San Isidro, que años atrás habían recibido culto en su ermita de los cortijos de Santiago, coronando el retablo la imagen de San Rodrigo, Seguidamente la puerta de subida a la torre, junto a la misma, un nicho con la imagen de San Juan Evangelista, de estilo de Salcillo, hecho en Valencia en 1892, juntamente con la imagen de la Verónica. La imagen de San Juan salía en procesión el Viernes Santo acompañando a la Virgen de los Dolores.

 

IMAGEN DE SAN JUAN EVANGELISTA

La imagen de san Juan Evangelista, que salía en procesión el Viernes Santo, era una talla hecha en Valencia en 1892, encargada por D. Luis Alférez, que fundó la Hermandad para dar culto a dicha imagen y  acompañar a la Virgen de los Dolores en la referida procesión.

Este señor era muy devoto de la Virgen de los Dolores, su casa estuvo frente a la iglesia, ocupando lo que hoy es el paseo de San Juan. La puerta principal de su casa, daba a la puerta de la parroquia.

 

ARTESONADO Y CORO

El coro muy espacioso, con balaustradas estilo renacimiento con capilla en el centro, sin imagen, coronándolo una cruz con rayos dorados, tenía un gran artesonado, obra de Alonso Ramos, autor del cancel, terminado en el año 1604.

 

ÓRGANO

El órgano era bueno, funcionaba por medio de una palanca, siendo el encargado de este menester “Paco el Ciego”, que muchos recordarán.

En 1929 a expensas de D. Ramón Contreras, se le incorporó un motor eléctrico de 3/4 de caballo con máquina a propósito para mover los fuelles, estas modificaciones las llevó a cabo D. Pedro Ghys y Guillermin, de Granada.

Este señor le hizo a la Virgen de los Dolores una fotografía con el manto morado, bordado por las monjas de Santa Inés el año 1927.

 

CAPILLA DE ÁNIMAS

La siguiente capilla, dejando a la izquierda la nave central, era la de las Ánimas o de Ntra. Sra. del Sagrado Corazón, próxima a la subida del coro. Cerraba la capilla una reja de madera con balaustradas, de mucho mérito.

En el testero central, un retablo renacentista de finales de siglo, con la imagen de Ntra. Sra. del Sagrado Corazón, de escaso mérito y que fue traída a Arjona por el Padre Tarín costeada por Doña Gracia Ruano.

Al lado izquierdo un retablo churrigueresco con bajorrelieve de ánimas.

 

CAPILLA CRIPTA DEL BARÓN DE VELASCO

Seguidamente la Capilla-Cripta del Barón de Velasco, llamada antiguamente del Santo Cristo, con reja del maestro León.

Se comenzó su construcción en 1920 y se terminó en Junio de 1930, a expensas de D. Fernando Ruano Prieto para sepultura de sus padres.

La Capilla ricamente adornada con mármoles de Carrara, y capiteles de bronce tipo gótico florido. Coronando la puerta de acceso a la Cripta, la imagen de Jesús-Juez en actitud sedente con dos ángeles en adoración, a los lados dos ventanas partidas con columnas de mármol blanco con asientos también de mármol. Al lado derecho de la capilla, frente al altar, un sillón patronal de nogal ricamente tallado por el escultor Capuz.

Dirigió las obras el Maestro Giovanni, marmolista italiano, que años antes había trabajado en la capilla que la familia de la Vizcondesa de Jorbalán tiene en Guadalajara.

A ruegos que hace el párroco de San Juan, Don Manuel Peña Garrido, al muy Ilmo. Sr. D. Juan Montijano Chica, para que le facilite datos sobre la Cripta, el Señor Montijano le envía los siguientes:

“El Sr. Barón de Velasco, D. Fernando Ruano Prieto, hijo ilustre de Arjona, costeó  en dicha iglesia parroquial una cripta, para que en ella fueran sepultados sus padres, D. Jerónimo Ruano y Dª Beatriz Prieto y posteriormente él y su esposa.

Esta cripta a la que se daba acceso desde una de las capillas de la iglesia parroquial cuyo altar y ornamentación fue costeada espléndidamente en los años 1920 al 1930, cuando este señor se encontraba en situación económica muy elevada.

Pero fijándonos en concreto, en la Cripta y Capilla en cuestión, que motiva especialmente la redacción de este informe, debo completarlo con los siguientes datos:

Me hallaba en 1930, ocupando el cargo de párroco en Escañuela, y tuve, por consiguiente, mucho contacto con el Sr. Barón de Velasco, pues en aquellos años él vivía en una casa que tenía en Escañuela ya que la casa espléndida que tenia en su pueblo natal, Arjona, la había vendido. ( Esta casa fue cuartel en la guerra, posteriormente colegio Nacional y una vez derruida, en 1993 se terminó de hacer una plaza circundada de calles. El despacho del Barón de Velasco es el que tiene la alcaldía de Arjona y los mosaicos del zócalo de entrada, patio escalera y corredores, parte de ellos vinieron también de esta casa.

Mi amistad con don Fernando Ruano, motivó que me encargara de la bendición de la Cripta, en ausencia de mi buen amigo y compañero, el señor cura párroco D. Juan Antonio León García.

Ocurrió esto el 18 de Junio de 1930, víspera de la fiesta del Corpus Christi.

Muy de mañana fuimos al cementerio de Arjona, donde reposaban los restos de los padres del Barón, D. Jerónimo Ruano y Dª Beatriz Prieto que se hallaban sepultados en nichos diferentes y que habían fallecido dichos señores, con una distancia de tiempo, creo, que de catorce años, Primero D. Jerónimo y posteriormente Dª Beatriz.

Por cierto, que recuerdo perfectamente, que el cadáver de don Jerónimo se encontraba totalmente momificado, conociéndose perfectamente todas sus facciones y demás rasgos de un cuerpo robusto, con las piernas arqueadas como jinete acostumbrado a montar perfectamente a caballo.

Llevaron los cadáveres a la iglesia parroquial de San Juan, en donde yo celebré la Santa Misa en sufragio de sus almas.

Terminada la ceremonia religiosa funeral, se bajaron ambos ataúdes a la cripta en donde fueron depositados en sus respectivos nichos colocados detrás de tres monumentales estatuas de mármol blanco de Carrara, representando las tres virtudes teologales, fe, esperanza y caridad.

El autor de este meritísimo trabajo, fue el escultor valenciano Sr. Capuz y fueron elogiadas dichas estatuas altamente, por la critica artística de los años veinte cuando ejecutó el autor estas obras, unas de las más famosas que salieron de su taller.

Otra escultura seleccionada con estas tres del insigne escultor Capuz,  es el pequeño relieve de San Jerónimo, que talló en nogal para que fuese puesto en un atril del altar, para la capilla del enterramiento.

Tengo entendido, pues así me lo dijo el Sr. Barón de Velasco, que el atril fue un regalo del Sr. Capuz.

Como el atril es de una extensión excesiva para la capilla, no se utilizo para el fin que quería el Sr. Capuz. Representa la imagen de San Jerónimo en actitud de penitente, por ser el Santo titular del padre de D. Fernando, la escogió el escultor esta imagen.”

Esta es la información y datos facilitados por el M. I. Sr. D. Juan Montijano Chica a D. Manuel Peña Garrido párroco de San Juan.

En Agosto de 1993, se detectó en el interior de la Cripta una cierta humedad en el suelo a la que no se le dio importancia, pero el mes de diciembre del mismo año, y tras varios días de lluvia, después de una pertinaz sequía, el agua había alcanzado casi el medio metro sobre el suelo, por lo que ayudados de una bomba mecánica, se achicó el agua, entre la sorpresa de vecinos y curiosos, que al ver correr por la calle abajo, tanta agua y tan clara en tiempos de sequía siguieron el rastro para ver su origen, dándose las mas diversas opiniones al respecto.

A partir de entonces, sin saberse las causas, dejó de entrar el agua, aunque la humedad tardó mucho tiempo en desaparecer al permanecer la puerta cerrada casi todo el tiempo y abriéndose solo en contadas ocasiones.

CAPILLA DE NUESTRO PADRE JESÚS

Última de la capilla del lado de la epístola, por ella se daba acceso a la sacristía y en ella estaba la pila bautismal.

El retablo, estilo churrigueresco con tres hornacinas. En la  del centro Nuestro Padre Jesús, al lado izquierdo, por encima de la puerta de la sacristía, la Verónica, hecha en Valencia en 1892, en la hornacina del lado derecho, un San José sedente con el niño Jesús en su rodilla, del estilo de Pablo de Rojas.

IMAGEN DE NUESTRO PADRE JESÚS

Nuestro Padre Jesús era una talla hecha completamente para vestir, tenia unos pies muy grandes, los brazos articulados hasta los codos. Corona de espinas y potencias en plata, lo mismo que los remates de la Cruz. El autor de la imagen era Francisco de Ocampo (Finales del siglo XVI.)

Salía en procesión, alrededor de San Juan el 14 de Septiembre y en la mañana del Viernes Santo.

 

LA VERÓNICA

La Verónica era de vestir muy parecida a la de Salcillo de Murcia, fue hecha en Valencia en 1892, donada por D. José Morales.

CAMARÍN Y ALTAR DE NUESTRA SRA. DE LOS DOLORES

Situado al fondo de la nave de la Epístola, junto a la capilla de Nuestro Padre Jesús, justamente a la derecha del altar mayor y nave central. El retablo estilo renacimiento de color caoba. La Virgen ocupaba el centro del retablo, que  además  tenía tres lienzos. Al lado izquierdo, la Samaritana, al derecho, Judit con la cabeza de Goliat en la mano. En la parte superior, un lienzo representando el entierro de Cristo por los Santos Varones.

La Virgen se colocó en el camarín en el año 1748. No sabemos mucho sobre la bellísima imagen de la Virgen de los Dolores, desaparecida en el incendio de San Juan el 23 de Julio de 1936.

Lo que sí es cierto que sobre 1606 se estableció en la parroquia de San Juan la cofradía de Siervos de María, ya que entre las cofradías existentes en 1628  aparece la referida cofradía.

CÓMO ERA LA IMAGEN DE LA VIRGEN, DESAPARECIDA

Medía 1.75 metros de altura. Era de las llamadas de bastidor, en la parte inferior o peana tenía dos asas que servían para trasladar cómodamente la imagen, asomándole unas punteras de zapato de color negro. Su cara era bellísima, no así las manos que debió tallarlas algún discípulo del maestro.

Fue hecha en Córdoba, posiblemente por Juan de Mesa antes de trasladar su taller a Sevilla en 1606, por encargo de los hermanos Servitas, tal como la vieran los siete santos fundadores de los Servitas, llena de Majestad, circundada de rayos y ángeles coronándola.

La ráfaga o resplandor de rayos con estrellas estaba compuesta de tres partes, la superior que iba de los hombros hacia arriba, las otras dos de los hombros a la peana.

La primitiva peana era de madera con adornos tallados y dorados, con tres medallones, uno, en el centro, representando el encuentro de Jesús con la Verónica, el derecho, el Calvario y el izquierdo, la calle de la Amargura.

En las cuatro esquinas de la peana unos ángeles de marfil traídos de  Nápoles, llevando en sus manos instrumentos de la pasión. En 1926, fue reformada la peana y forrada de plata por el Sr. Navas Parejo, de Granada. Para sufragar los gastos, se vendieron los ángeles de marfil y se sustituyeron por otros tallados, también por el Sr. Navas Pareja.

Este mismo año, el Sr. Navas Parejo hizo a la Virgen un corazón de pedrería de los llamados de “culo de vaso” no gustándole al pueblo y llevándolo solamente en la procesión del Viernes de Dolores de este año.

Este corazón, se colocó en el palio de la Virgen de los Dolores del Tercio de Requetés de Granada.

 

LOS MANTOS DE LA VIRGEN

La Virgen de los Dolores tenía  varios mantos, dos negros, uno morado y otro blanco.

El del camarín era de seda natural, negro con bordados en hojitas de plata, la saya de tisú de plata muy antigua.

 

MANTO MORADO

Este manto de terciopelo morado con bordados en oro, lo lucía la Virgen los días del novenario. Fue costeado por la Excma. Sra. Dª Francisca Pérez de Herrasti, en 1927, bordado por las religiosas de Santa Inés de Granada.

La saya de color salmón con pedrería y bordado en oro, se lo hicieron las mismas monjas de Santa Inés de Granada de un traje de noche de Dª Francisca Pérez de Herrasti.

 

MANTO PROCESIONAL

El manto procesional es de terciopelo negro, ricamente bordado en oro, por Dª Micaela Pozo e hijas, costeado por D. Luis Alférez y Dª. Florentina Prieto el año 1883.

En 1926 fue pasado a terciopelo nuevo en Valencia,  en la casa de bordados, Justo Burillo.

 

MANTO BLANCO

Este manto era de pañete color hueso liso; le servía a la Virgen de guardapolvo, se le ponía desde el Sábado de Ramos hasta el Jueves Santos, o sea, los días que la Virgen estaba en andas hasta el Viernes Santo.

EL MANTO AZUL

El día 21 de Marzo de 1993, se le bendijo a la Virgen un nuevo manto, donado por  Diego González Chincolla,  de terciopelo azul, pavo real, y fue hecho por el mismo donante en el tiempo récord de cuatro meses.

Está bordado en tisú oro y tiene la particularidad, de que en los picos de su parte delantera, lleva sendas fotografías sobre tela de los santos patronos Bonoso y Maximiano.

Este acto de bendición, fue presidido por D. Manuel Peña Garrido, párroco de esta iglesia durante 18 años, y en esos momentos, responsable de vocaciones del Seminario Diocesano de Jaén, asistido por los párrocos de San Juan, D. Julio Millán Medina y el de S. Martín, D. Ricardo González  Huertas.

Asistieron también miembros y dirigentes de la Hermandad de la Virgen de los Dolores de Granada.  Y en este Acto se hicieron entregas de diversas medallas de la Hermandad de Granada a algunos de sus miembros. Ese mismo día estuvieron visitando también la Catedral de Jaén y el Santo Rostro.

Este manto lo tuvo puesto la Virgen hasta la Semana Santa de 1997, en que, tras la misma, se le volvió a colocar el manto morado para estar en el camarín. En los años posteriores se fueron alternando.

 

ALTAR MAYOR Y RETABLO

Al lado izquierdo del camarín de la Virgen de los Dolores quedaba el altar mayor y nave central de templo; en el centro de la misma, colgaba una lámpara gemela a las que hay en el palacio real de Aranjuez.

El presbiterio o altar mayor no era muy espacioso, había que subir cinco escalones y uno más para la mesa del altar. Estaba cercado por una baranda con dos púlpitos con sendas águilas preciosamente repujadas, obras del maestro cerrajero de Andújar, Julián de León en 1592.

EL RETABLO

Arriba, coronando el retablo, un calvario, en el centro, una hornacina con la imagen de San Juan y bajo ésta un manifestador de espejos. Los bajorrelieves son: arriba, a la derecha, la degollación; a la izquierda, el bautismo de Jesús. En la parte inferior, a la izquierda, la visita que hizo la Virgen a su prima Isabel, a la derecha, el nacimiento del Bautista.

Abajo, por encima de las credencias, dos bajorrelieves, a la derecha representa a San Lucas, a la izquierda San Marcos.

En la credencia de la derecha, una Inmaculada del estilo de Pedro de Mena hecha para el manifestador.

En la columna primera de la nave central, a la izquierda, estaba el púlpito, obra del cerrajero Julián León en 1594. El tornavoz de madera, tallado y dorado, obra de Juan Antonio Aguilar, colocado en 1595.

A los pies de esta nave estaba el cancel de la puerta oeste del templo, tapiada, estaba proyectada la capilla para la imagen del Cristo de la Expiración, que no se llevó a cabo por el incendio de 1936.

Junto a la columna central de la nave, un armoniun que se utiliza en los días no solemnes y en los Jueves Eucarísticos.

NAVE DEL EVANGELIO

Al lado izquierdo del altar mayor, nave del evangelio, estaba el retablo y el altar de la Virgen del Rosario, de estilo barroco y todo dorado, obra de Juan Antonio Aguilar, en el centro una hornacina acristalada con la imagen de Ntra. Sra. del Rosario también obra del escultor Juan Antonio Aguilar, escultor de Jaén, hecha en l580.

La imagen de la Virgen tenia una rica colección de mantos, un rostrillo de plata sobredorada con pedrería,  las coronas de la Virgen y el Niño, el cetro y los zapatitos también de plata.

El retablo del Rosario, quizás el más rico y exuberante de todos los existentes en la parroquia, tenia cuatro grandes columnas salomónicas.

En el centro, la hornacina con la imagen de la Virgen del Rosario, en el centro de la parte superior y coronando el retablo, un lienzo con al imagen de la Virgen entregando el Rosario a Santo Domingo.

A la altura del altar, una hornacina con puerta de cristal que encerraba la imagen da San Sebastián, de terracota del siglo XVI, que antes estuvo en su ermita.

 

CAPILLA DE SAN ANTONIO

El retablo de estilo barroco, fue hecho por Juan Antonio Aguilar 23 años después de haber tallado la imagen de la Virgen del Rosario.

La hornacina central la ocupaba San Antonio y tenía una puerta de cristal.

La imagen de San Antonio, de tamaño académico, con el niño en los brazos, era obra del Sr. Aguilar.

Un rico comulgatorio tallado y dorado, colgando a los lados dos lámparas pequeñas. En la pilastra derecha, un cuadro de San José de la Montaña, regalo de Dª. Ventura Iglesias, viuda de Ramos.

A los pies de la capilla, el enterramiento de los Carderas, según rezaba en la lapida de mármol blanco.

Al lado izquierdo de la capilla estaba la imagen del Cristo de la Expiración, junto al postigo castigado del cancel.

CRISTO DE LA EXPIRACIÓN

El Cristo de la Expiración ya hemos visto donde estaba colocado bajo dosel morado, dos faroles obra de D. Diego González Fernández en 1930 y donados por el mismo, y a los pies un  reclinatorio para besar cómodamente al Cristo.

La imagen del Cristo de la Expiración, atribuida sin demasiadas comprobaciones a Juan Martínez Montañés tenia ya Hermandad que procesionaba la imagen en la noche del Jueves Santo, y celebraba Quinario la segunda semana de Cuaresma colocándose la imagen en el altar mayor con rico dosel morado y predicando los padres Redentoristas de Granada.

Hace unos años hizo un estudio sobre fotografías, el prestigioso profesor de la universidad de Granada y critico de arte D. Domingo Sánchez-Mesa quien asegura que la imagen es obra de Pedro  Roldán por su realismo  patético, pero menos crudo o dramático que el de la escuela castellana.

En 1930, estrenó unas andas de metal plateado de estilo gótico con montículo de corcho figurando el calvario, ricos candelabros y faldones, siendo todo esto costeado por Dª. Regina Barberán.

SACRISTÍA Y ARCHIVO

La sacristía muy espaciosa, se construyó en 1552 como igualmente la capilla  de Ntro. Padre Jesús por donde se accedía a la misma.

En el centro del muro, una rica cajonera, obra del tallador de Jaén, Juan González, como asimismo la puerta, también tallada por el mismo artista en 1569. En el centro una mesa de nogal y a la derecha un asiento de madera tallada. Encima de los cajones un dosel rojo con un crucificado y a los lados unos espejos. Encima de la misma cajonera, una Milagrosa y un San Tarsicio.

Entrando por la iglesia, a la derecha, unas escaleras con baranda que daban acceso al archivo, antes de comenzar las mismas y a un lado y otro, unas vitrinas con las banderas de la Adoración Nocturna y los Tarsicio. En el rincón de la derecha, una alacena con los vasos sagrados de diario, en el testero izquierdo un gran  reloj dorado de finales del siglo XIX.

COSTUMBRES Y TRADICIONES

Antiguamente no se celebraba la tradicional novena de la Virgen de los Dolores, sino un septenario conjuntamente con Nuestro Padre Jesús colocándose ambas imágenes a un lado y otro del altar mayor, con sus respectivos doseles.

Al establecerse la actual novena a la Virgen de los Dolores y darle un culto especial por ser la Patrona, se acordó seguir dando culto a Nuestro Padre Jesús en los mismos días, aunque a distintas horas; así que la novena de Jesús se hacía por la mañana después de la fiesta de las nueve y por la tarde la de la Virgen de los Dolores.

Durante los días de la novena, Nuestro Padre Jesús, se colocaba en el camarín de la Virgen.

Se celebraba muy  solemnemente las Vísperas de San Pedro Apóstol por universidad de curas párrocos. Cada año se celebraba en una Parroquia distinta, igual que la procesión del Corpus.

Estaba establecida en las parroquias la Adoración Nocturna, los Jueves Eucarísticos y los Tarsicios.

Las hermandades de: San Antonio, Ánimas Benditas,  Tercera Orden Servita, Nuestro Padre Jesús, Virgen del Rosario, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración que se refundó en tiempos de Don Juan Antonio León García, la Hermandad de Ntra. Sra. de Alharilla, que hacía fiesta el segundo domingo de Mayo y asistía a la romería y aún lo hace, en término de Porcuna, la Hermandad de San Juan Evangelista que tenía la peculiaridad de vestirse cuatro hermanos de evangelistas para asistir a la procesión del Viernes Santo la mañana; estos hermanos, antes de la procesión subían al coro y cantaban un pregón.

San Antonio, como era una imagen muy pequeña, lo colocaban en un templete de madera pintado de blanco. Cuando llegaba a la plaza de Santa María quemaban en su honor fuegos artificiales.

CAMARERAS DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES

Las camareras de la Virgen de las cuales se tienen noticias son: de 1880 a 1898 Dª. Florentina Prieto, desde 1899 a 1915 Dº Angustias Verdejo Valenzuela, desde 1915 a 1930, Dª. Amparo Verdejo, desde 1931 a 1936 Dª. Francisca Pérez de Herrasti.

Dª. Angustias Verdejo Valenzuela, en el periodo que fue camarera de la Virgen, mando hacer y bordar un gallardete negro bordado en oro, en el centro del mismo un óleo con la imagen de la Virgen de los Dolores, ocurriendo un caso curioso y anecdótico entre el párroco y esta señora; Una vez el Gallardete en Arjona, se hizo la bendición, pero, una desavenencia entre el cura y Dª. Angustias, este le prohibió que el referido gallardete entrara en la parroquia, pues de entrar perdería la propiedad. Entonces la señora decidió llevárselo a su casa; cuando llegaba el Viernes de Dolores; ésta pagaba un hombre para que lo llevara en la procesión pero nunca entró en San Juan, siempre esperaba en la puerta el hombre con el gallardete.

A la muerte de Dª. Angustias, el gallardete pasó a casa de D. Pedro Serrano Verdejo, que también lo custodió, hasta que D. Diego González Chincolla donara uno de tisú, que se asemejaba al primitivo, aunque este es mucho más rico en los materiales utilizados, a partir de entonces lo sustituyó en la procesión y quedó en poder de la parroquia. El primitivo, quedó definitivamente en poder de la familia Serrano. En el año Jubilar de 2000, se estrenó un nuevo gallardete de terciopelo bordado en oro, obra y donación de la familia Cañizares Ortega, este gallardete fue a partir de este año el oficial de la procesión.

El monumento del Jueves Santo se instalaba en la capilla de San Antonio.

Las bodas se celebraban en el altar de la Virgen; después de la ceremonia, se podía visitar la cripta del Barón de Velasco.

El organista de la parroquia el M.I. Sr. Don Cristóbal Segovia, tenia en buen coro de jóvenes de las que se recuerdan a: Sacramento Pérez, Rita Arazola, Dolores Fontiveros, hoy religiosa agustina, Dolores Cardeña misionera en África, María Cañones, María García, María Gracia González Chincolla, María Gracia Pérez, Anita Melero y Beatriz Gil Mena.

Para la novena de lo Virgen venían de Granada los cantores dirigidos por D. Julio Vidal, reforzaban el coro las voces de D. Ramón Contreras, Dª. Paz y Dª. Joaquina.

Antes de 1929, en Navidad se colocaba la imagen del niño Jesús que San Antonio tenía en sus brazos, hasta el año 1930 que el Prior D. Juan Antonio León García adquirió una imagen del niño Jesús en un comercio de Madrid, de 50 centímetros muy bonito que costó cinco duros, a esta imagen del niño Jesús, el organista de la parroquia, D. Cristóbal Segovia, le compuso un villancico titulado “Las Campanas de la Gloria”.

A la procesión de la Virgen de los Dolores asistían los colegios de las Hermanas de la Cruz y del Ave María, éstos con sus cruces de madera adornadas con flores.

El colegio de la Hermanas de la Cruz, asistía con un Niño Jesús Crucificado en unas andas llevado por niñas, el niño Jesús con una túnica de terciopelo bordada en oro, en las manos instrumentos de la pasión: La imagen tenía un metro de altura.

Desde 1922 a 1924, predicaba la novena de la Virgen de los Dolores el padre Dominico, Fray Albino González Méndez-Raigada, el último año al tercer día de novena, recibió el plácet para obispo de Tenerife. Después de la guerra, ocupó la sede de Córdoba donde murió.

El año 1932 el cuarto día de novena de la Virgen de los Dolores, con ocasión de un mitin político, es apedreada la puerta de la iglesia mientras predicaba el P. García, Redentorista de la residencia de Granada. Era párroco, D. Juan Antonio León García y coadjutor D. Antonio López (Tomasín), quien al percatarse de lo que ocurría salió a la puerta con un grupo de hombres que hicieron frente a los desalmados, los que huyeron hacia el Arrabal, en ese momento se cantaba la letanía de la Virgen.

Al día siguiente, continuaron los cultos con toda normalidad.

INCENDIO DE  LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA

INCENDIO Y DESTRUCCIÓN

La parroquia de San Juan fue la segunda incendiada la noche del 23 de Julio de 1936.

Una vez que dejaron ardiendo la iglesia de Santa María, y entre las cuatro y media y las cinco de la madrugada, bajaron a San Juan. Llamaron primero al sacristán D. José del Pino, una vez que le franquearon la puerta, entraron en la sacristía dando voces como locos, llamando al Prior D. Juan Antonio León García, para que abandonara la parroquia, al tiempo que le ofrecían un coche para ponerse a salvo y se marchara a Jaén.

El sacristán y su familia dejaron su  casa y fueron a refugiarse en casa de unos familiares, quedando en manos de los milicianos la parroquia.

Prendieron fuego en el interior del templo y se salieron a la calle, rociaron con gasolina la puerta principal y tras prenderle fuego se fueron hacia San Martín.

Por ser esta iglesia la más rica y recargada en retablos, el fuego duró más días. Las llamas llegaban a la cornisa de la torre. Testigos presenciales relatan que cuando se desplomó el coro creyeron que se hundía la tierra.

Ardió el cancel y  sus relieves que con tanto amor tallara Alonso Ramos.

A la semana del fuego, todavía en el interior del templo salía humo de entre los escombros.

En el camarín de la Virgen de los Dolores, aparecieron entre los escombros los ángeles que tenía la corona de la Virgen y el corazón con una sola espada; lo recogió Sole la de “La Nena”, que al terminar la guerra se lo entregó al prior.

A la cripta del Barón de Velasco no llegaron las llamas por lo que no sufrió daño alguno. A los pocos días, bajaron milicianos y milicianas que se dedicaron con mazas de hierro a destruir las imágenes en mármol de la Fe, Esperanza y Caridad que cubrían los nichos, profanando éstos y sacando los restos de D. Jerónimo Ruano y Dª. Beatriz Prieto. Con la cabeza de ésta, jugaron a la pelota en la plaza de San Juan.

La reja de la capilla había quedado doblada y retorcida, que después se fueron llevando poco a poco, hasta hacerla desaparecer. El púlpito se salvó y posteriormente fue destruido haciéndose con sus hierros unos hacheros para la capilla de los caídos.

En lo que fue almacén de la sacristía, aparecieron calcinados, cálices sacras y vinajeras de plata.

 

ARCHIVO PARROQUIAL DE SAN JUAN

El archivo parroquial de San Juan fue puesto a salvo días antes del incendio, los libros fueron escondidos en unas tinajas grandes cubiertos con paja, en casa de la asistenta  que el Sr. Prior tenía. Esta mujer también había escondido la imagen del niño Jesús del nacimiento. Todo estaba seguro, incluso se creía que el Prior había puesto a salvo la bellísima cara de la Virgen de los Dolores.

No se ha podido saber qué ocurrió para que unos meses antes de que acabase la guerra, la persona que sabía del escondite de los libros, los entregara y fueran destruidos fríamente, el niño se salvó y hoy está en poder de Dolores Jiménez

El prior se marchó a Jaén casa de sus padres en el barrio de San Ildefonso.

Por estas fechas se habían refugiado en Jaén la familia de Fernando y Vicenta Ramírez con sus hijos, en cuyo domicilio se reunía el Prior con los arjoneros residentes en Jaén y en sus proximidades donde administraba los sacramentos.

El día 18 de Abril de 1939, el M.I. Sr. D. Juan Montijano Chica, se dirigió al Prior para que le informara de los destrozos ocasionados en las iglesias de Arjona cursándole los siguientes e impresionantes datos que se exponen textualmente:

“Las iglesias parroquiales de San Juan y San Martín, totalmente destruidas y reducidas a escombros, quedan solo en pié las torres, sin campanas y amenazando ruinas; Asimismo  destruida por el fuego la iglesia de Santa María, filial de la de San Martín en donde recibían culto los Santos Patronos del pueblo, San Bonoso y San Maximiano.

Las ermitas de Santa Ana y San Blas, la primera, destruidos los retablos y objetos de culto, no pueden ser utilizadas por sus pequeñas dimensiones, y la segunda, casi destruida y sin techumbre.

La capilla del Carmen, adosada a la casa residencia de la religiosas Hermanas de la Cruz, propiedad de los herederos del Excmo., Sr. Conde del Padul, se halla en buenas condiciones la fábrica del templo, pero despojada también de retablo, imágenes y demás objetos de culto.

La pequeña iglesia, llamada de las Reliquias, por guardarse en ella los huesos de cristianos, martirizados en tiempos de Diocleciano y Maximiano, que se halla también en buen estado, pero sin  retablos ni imágenes, conservándose intactas las Reliquias.”

Por las mismas fechas, que lo hicieron en el resto de las iglesias, subieron a la torre y tiraron las campanas a la calle, la pequeña cayó dentro de la iglesia, las otras a la calle, cerca de la fuente de San Juan.

BENDICIÓN DE LA NUEVA IMAGEN DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES EN GRANADA EL DÍA 28 DE MARZO DE 1943

El día 27 de Marzo de 1943, por la noche, se hizo el traslado de la imagen desde el taller de Navas Parejo, en la Carrera, hasta la iglesia parroquial de Santa María Magdalena. Allí espera la Sra. Dña. Francisca Pérez de Herrasti con toda su familia, el Sr. Obispo D. Manuel Hurtado García y el párroco de la misma D. Alberto Gómez Matarín.

Al lado izquierdo del crucero se había preparado un altar para colocar en él la imagen de la Virgen.

Dª. Francisca sentada en un sillón contemplaba como sus nietas acompañadas de religiosas siervas del Evangelio, recién fundadas por D. Manuel, vestían la Virgen.

Al día siguiente, 28 de Marzo, se hizo la bendición por el Sr. Cardenal. D. Agustín Parrado y García,  ayudado por el Obispo D. Manuel Hurtado y el Sr. Cura Párroco, D. Alberto Gómez Matarín,  a la bendición no pudo acudir el Sr. Prior de Arjona, D. Juan A. León García, por el fallecimiento de su padre, producido en esos días.

 

PREPARATIVOS PARA EL RECIBIMIENTO DE LA VIRGEN EN ARJONA

Arjona estuvo preparándose para recibir a la Virgen durante todo el mes de Marzo. En el Carmen, se hacía en las misas de 7 de 9 y la Mayor de 11 de los niños. En la Iglesia de las Reliquias a las 12.

En los días entre semana en los colegios donde iba el Prior a dar charlas y Bonoso Baena a en enseñar la Salve de la Virgen.

El día dos de abril, llegó la comitiva que acompañaba a la Virgen desde Granada: La cochera de los señores de Contreras se había adecentado para servir a la Virgen de los Dolores de capilla durante unas horas.

En un principio, D. Ramón Contreras, no quería que la Virgen fuese vista, para así darle al pueblo la sorpresa. A ruegos de muchas personas abrieron las puertas. Otros prefirieron no verla hasta el día que saliera a la  calle.

Llegó el día deseado, a las 5 de la tarde se organizó la procesión desde Santa María, con las imágenes de los Santos Bonoso y Maximiano, y el siguiente itinerario: Escalericas, Pintor Ramírez, Cervantes hasta el Ayuntamiento donde se incorporó la corporación en pleno, continuación de Cervantes, Plaza de los Coches, Damián Parras y Profesor Laguna.

A un lado de la puerta de la cochera se colocaron las imágenes de los Santos. La casa de los Contreras estaba con sus balcones adornados con ricos tapices traídos desde Granada para este acto.

Abiertas las puertas, D. Ramón, en nombre de su madre, la Excma. Sra. Doña. Francisca Pérez de Herrasti hizo entrega de la imagen al pueblo de Arjona en la persona de su Alcalde D. Luis de la Haza.

Apareció la Virgen en la Puerta bajo un silencio sepulcral, solo la voz de un hombre de Porcuna rompió ese silencio y gritó !Viva la Virgen de los Dolores!…

Se organizó de nuevo la procesión hacia el  Cotanillo hasta San Juan por la Calle Trinidad.

En un montículo formado por los escombros salidos del desescombro de la Iglesia de San Juan, en el mismo paseo,  se colocó el púlpito retorcido revestido con una bandera nacional, desde donde el Prior, dio la bienvenida a la Virgen.

Iban llegando las cofradías con sus insignias y banderas colocándose a lo largo de la fachada de San Juan. Los colegios se fueron colocando en el centro de la plaza dejando abierto el paso de las calles y aceras.

Llegaron las imágenes de los Santos, colocándose a un lado y otro de la portada de San Juan. Al aparecer las andas de la Virgen a la altura de la casa de Frasquita Jiménez, el prior dijo con una gran voz “!¡Adelante Señora, estás en tu pueblo!”. Los niños de los colegios y el pueblo entero allí congregado irrumpieron en aplausos.

Colocada la Virgen en el mismo centro de la portada, sin puertas, del templo incendiado de San Juan, fue mostrada al pueblo en el mismo lugar donde desapareció la otra, vestida con sus mismas ropas y rodeada del mismo ajuar procesional. Arjona, se estremeció, la acogió con el mismo grito de emoción y de júbilo y sin hacer distingos iconográficos, supo ver en tan bendita imagen, la continuación permanente de su devoción. Terminado el canto de la SALVE OH VIRGEN DE LOS DOLORES, se volvió a organizar la procesión para continuar de nuevo por Trinidad, Cotanillo, Profesor Laguna, Damián Parras, Plaza de los Coches, Cervantes, Menéndez y Pelayo, San Martín, Canteras hasta Santa María.

El Lunes día 5, se colocó la Virgen en el Altar Mayor de Santa María, bajo dosel rojo, para los cultos de la novena.

El martes día 6, se trasladaron desde el cementerio municipal hasta Santa María, los restos de los caídos, para sepultarlos en la capilla preparada para ellos bajo la imagen de un crucificado.

 

NOVENA DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES EN SANTA MARÍA

El día 7 de Abril, dio comienzo en la Iglesia de Santa María, el tradicional novenario, predicado por el Sr. Obispo D. Manuel Hurtado García.

Por la mañana a la 9, se celebraba la fiesta que predicaba el Sr. Prior. Al final se exponía el Santísimo Sacramento y se rezaba la novena a Ntro. Padre Jesús.

El viernes de Dolores se tuvo la fiesta principal con la asistencia de todas las autoridades provinciales y locales, en la que predicó el Obispo de Jaén D. Rafael García y García de Castro.

Al finalizar la fiesta religiosa, se organizó la procesión con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, para ser entronizadas en el Ayuntamiento y en la Cámara Agraria.

A las seis de la tarde, la solemne procesión con la imagen de la Virgen de los Dolores, con la asistencia de los Sres. Obispos de Jaén y Auxiliar de Granada, Real Maestranza de Caballería de Granada, Gobernador de Jaén, Ayuntamiento de Arjona y varios alcaldes de pueblos de la provincia.

 

LA VIRGEN DE LOS DOLORES A LA IGLESIA  DEL CARMEN

Pasada la Semana Santa, se hizo el traslado en privado de la Virgen desde Santa María a la Iglesia del Carmen. El Lunes de Pascua de Resurrección, se bajó a la Virgen de las andas después del Rosario, se despojó de manto y saya y envuelta en una sabana se organizó el traslado rezando el rosario y acompañada de todos los fieles que anteriormente habían estado en el acto. En el Carmen esperaba la comunidad de las Hermanas de la Cruz. Una vez vestida con el manto de diario se colocó en el altar  mayor.

Desde estas fechas, quedaron encargadas de vestir y arreglar a la Virgen las Hermanas de la Cruz y Diego González Chincolla, hasta el año 1948.

La Virgen de los Dolores en 1943 trajo prestados unos Ángeles en el trono, correspondientes a la Virgen de los Dolores de los Requetés de Granada, por no haber sido terminados los suyos, que tallaba Navas Parejo. En 1944, se colocaron los actuales que los talló el escultor mencionado y que fueron copiados del Niño Jesús de San José, de Risueño, de la parroquia de San Ildefonso de Granada.

 

RESTAURACIÓN DE LA IMAGEN EN 1995

La imagen de la Virgen de los Dolores, desde que llegó a Arjona en el año 1943, el 28 de Marzo, no había recibido ningún tipo de restauración, y sí por el contrario, un trato inadecuado, especialmente en los últimos años,  ya que su traslado del camarín al trono procesional y viceversa dejaba mucho que desear y se realizaba por personas que, llenas de buena voluntad, carecían de la más elemental sensibilidad, no ya en el sentido religioso, cosa que no entro a discutir, pero sí en el puramente artístico.

La ausencia de camarera desde 1936 en que Dª. Francisca Pérez de Herrasti fue oficialmente la última, propició que no hubiera excesivo rigor a la hora de vestir y desvestir la imagen y que su deterioro fuera en aumento.

El día uno de marzo de 1995, siendo párroco de San Juan Bautista, D. Julio Millán Medina, se inicia la restauración de la imagen, sobre un proyecto presentado el año anterior y reformado posteriormente.  La misma, corre a cargo de la restauradora sevillana María Teresa Frías Benavides, que ya el año anterior, y con tanto éxito, restauró la imagen del Cristo de la Expiración de esta misma parroquia.

Lo que en principio parecía un simple trabajo de una semana se convirtió en algo más, ya que al despojar a la talla de todo lo ajeno, se advirtieron serios desperfectos, que por la premura de tiempo para la celebración de la novena hubo que hacerse contrarreloj.

Con la imagen vestida, se apreciaban roces en la cara y en las manos, estos últimos producidos por la colocación de joyas en los dedos, y un serio desperfecto en la nariz de la Virgen, de la que un día se le desprendió la policromía y posteriormente pegada por Juan Manuel Montero, encargado de vestir y trasladar la imagen desde que dejaran de hacerlo las Hermanas de la Cruz.

Pero los deterioros eran infinitamente mayores, ya que al despojar a la imagen de todo tipo de ropaje se le apreció una gran cantidad de roces producidos por los alfileres con los que se sujetaba el manto, así como una enorme fisura en el hombro izquierdo producida por el soporte del resplandor y del que se solía coger la imagen para los traslados.

La imagen es una talla desde la cintura, con brazos articulados e independientes del resto del cuerpo. Desde cintura hacia abajo, es hueca, aunque tiene unas sayas o vestimenta tallada sobre un entablado que compone las mismas, y todo ello hasta el escote, donde empieza la policromía, pintado de color marrón.

La imagen está desprovista de pelo, aunque tiene pintada la parte correspondiente al mismo, apreciándose de esta manera, como es natural, la forma de la cabeza. Según una fotografía existente en el camarín, en la que la Virgen se ve sólo con un manto sobre la cabeza, la imagen debía tener, para las ocasiones en que no llevase puesto el rostrillo, una cabellera tallada que se podía quitar y poner, y que hasta estas fechas  se desconoce su paradero.

La restauración se llevó a cabo en el  camarín,  colocándose la imagen en el rincón frente a la entrada al mismo y protegiéndose de la vista desde el templo con un damasco rojo que cubría toda la cristalera del camarín. Definitivamente se acabó el día 12 de Marzo de 1995, domingo por la mañana y los resultados fueron satisfactorios, la Virgen fue trasladada para darle una capa de terminación, que cubría la policromía, a la sala llamada “Sala de la Virgen” por haber allí mejor ventilación, ya que se dio a pistola y se trataba de una sustancia tóxica.

A raíz de esta restauración, surgió la polémica sobre las lágrimas de la Virgen, ya que las que tenía, que eran de cristal, hubo que quitárselas para la restauración y ya no se lo pudieron volver a colocar.

Ante la insistencia de cierto sector de devotos sobre la necesidad de colocarle lágrimas, fue la propia restauradora, María Teresa Frías Benavides, la que talló una lágrima, le hizo varios moldes y confeccionó cinco lágrimas de poliéster que quedaron bastante bien y les fueron colocadas a la Virgen, tres en la mejilla izquierda y dos en la derecha, con el paso inmediato del tiempo estas lágrimas perdieron transparencia, por lo que fueron sustituidas por otras de cristal.

RECONSTRUCCIÓN DE SAN JUAN

En Granada, dan comienzo los primeros pasos para la reconstrucción de la parroquia de San Juan Bautista.

Terminada la guerra en abril de 1939, D. Ramón Contreras se dirige por carta al Prior de San Juan, y le pide información sobre la destrucción de la iglesia a la vez que le hace ofrecimiento de ayuda y colaboración para la reconstrucción de la misma.

Presenta al arquitecto D. Fernando Wilhemi Manzano, para que él se encargue del nuevo proyecto de reconstrucción.

Con un donativo de D. Ramón se da comienzo al desescombro, encargándose de la dirección de las obras el maestro Antonio Merlo, quien se desplaza a Granada para hacerse cargo del nuevo proyecto.

Al desescombrar, quedó al descubierto en la capilla de San Antonio la lápida del enterramiento de los Carderas. Los albañiles decidieron levantarla y  se vio el estado en que se encontraban los ataúdes, que estaban seminuevos. Fueron sacados y abiertos encontrándose los cadáveres momificados, se llamó a D. Basilio Ramos para que los viera y ordenó que se volvieran a enterrar en el mismo sitio, echándoles nuevos escombros hasta quedar totalmente cubierto el enterramiento.

Al hacer la cimentación de las columnas, en la primera de la izquierda, salió un ataúd con el cuerpo de una mujer con una bolsa de monedas en la mano, se agrandó el hoyo y se enterró de nuevo.

Dª. Francisca Pérez de Herrasti, hace un donativo de 150.000.- pesetas  para que continúen las obras, haciendo también la donación de la nueva imagen de la Virgen de los Dolores.

Los mantos de la Virgen que aparecieron en Jaén, son enviados a Granada para la nueva imagen.

A un cantero de Porcuna se le encargan las columnas de granito y en 1943 se hace la torre, parte de la sacristía y Casa del sacristán.

También el Ayuntamiento de Arjona libra 75.000.- pesetas para la continuación de las obras, haciéndose parte del camarín de la Virgen y la restauración de la portada.

El primer proyecto del arquitecto Wilhemi, presentaba la fachada principal de San Juan, con dos torres, al estilo de la Basílica de Las Angustias de Granada. Se hizo la cimentación de la torre en la parte izquierda de la fachada y se paralizaron las obras, posteriormente se reanudan las mismas con otro proyecto del mismo arquitecto, en el que se suprime la segunda torre, y se levantan las columnas. Se aumentó el perímetro, pasando el altar mayor a lo que fue la Capilla del Barón de Velasco y se termina el camarín de la Virgen.

 

LA PORTADA

Para la restauración de la portada, se trasladó desde Granada el maestro cantero D. Francisco Santisteban, se desmontó piedra a piedra y en el centro de la nave, se fue colocando, se numeraron las

piedras una a una y alguna de ellas hubo necesidad de reproducirlas. En el centro una hornacina sin imagen, y a los lados unos escudos desaparecidos por la acción del tiempo, reemplazados por el del Sr. Cardenal Parrado y el del Obispo de Jaén D. Rafael García y García de Castro.

Se le hizo un estudio concienzudo a la portada en Granada y es obra de Juan de Marquina, datando de 1531.

Al fallecer repentinamente D. Ramón Contreras, el día 13 de Diciembre de 1952, quedan de nuevo suspendidas las obras, reanudándose a mediados de 1953 por haber sido aprobado en Consejo de Ministros un nuevo proyecto para terminar la obra a finales de Julio de 1955.

La parroquia la entrega Regiones Desbastadas a primero de Agosto con el retablo mayor y la campana grande.

Con anterioridad a esta fecha, D. Ramón había ofrecido su oratorio para San Juan, un lienzo del Triunfo de la Eucaristía, un zócalo en bajorrelieve, un comulgatorio y mesa de altar.

ALTARES EN LA NUEVA IGLESIA

Los altares de la nueva iglesia de San Juan son:  Altar Mayor con un retablo hecho en Valencia por Garcés, en el camarín la Virgen de los Dolores, obra del granadino Navas Parejo.

La imagen de la Virgen hasta su terminación estuvo  en las iglesias de El Carmen y Santa María.

Al llegar la renovación conciliar, se suprimió el manifestador y la mesa de altar siendo esta sustituida por una de piedra de granito.

El Camarín fue decorado por Palma Burgos, con nubes y angelotes cuyos rostros eran niños de Arjona, entre otros el del sobrino del autor de este libro, Antonio Soriano González.

CAMARÍN DE NUESTRO PADRE JESÚS

En el antiguo camarín de la Virgen de los Dolores, hoy nave del Evangelio, se colocó la imagen de Ntro. Padre Jesús, obra de Francisco Palma Burgos, como igualmente el retablo y altar.

Esta imagen, no fue la que primeramente se hizo para Arjona, ya que ésta, viendo que se retrasaban las obras de San Juan, la vendió a una cofradía de Úbeda (Jaén).

CAPILLA DE NTRA. SRA. DEL ROSARIO DE FÁTIMA

Esta capilla esta dedicada a la Virgen de Fátima, con retablo gótico  de la casa Garcés de Valencia, fue donación de D. Carlos Valdivia.

Las imágenes de San Carlos y Santa Herminia, pues así se llamaban sus donantes, como la de la Virgen de Fátima, proceden de unos talleres de Olot.

CAPILLA DE SAN ANTONIO

La capilla de San Antonio, posee un retablo barroco, obra del escultor Palma Burgos y fue donado por D. Agustín Uribe y D su señora Dª. Natividad de Contreras.

La imagen de San Antonio, donación de D. Ramón Contreras, padre de la anterior, procede del convento de Santa Inés de Granada y es obra de Pedro de Mena, era un san Juan de Dios, convertido en San Antonio por Navas Parejo, quien hizo al niño Jesús y forró la peana de plata.

El día trece Junio de 1997 fue procesionada la imagen de San Antonio, pero no la que acabamos de describir, sino otra de menor tamaño, propiedad de D. José Martínez Carmona, “El malagueño”, que tenía en su casa. Previamente si se hizo un triduo con la imagen de Pedro de Mena en el presbitero.

La imagen de San Antonio no salía en procesión desde hacía veinte años.

 

ALTAR DE ÁNIMAS

El altar de Ánimas, compuesto por un gran lienzo, representando a la Virgen del Carmen en el Purgatorio es como la mesa de altar, obra de Garcés de Valencia.

 

CRISTO DE LA EXPIRACIÓN

El Cristo de la Expiración, copia del desaparecido en el fuego de 1936, fue hecho en Valencia por el escultor D. José Garcés.

La nueva imagen fue donada en secreto y enviada a la parroquia de San Juan, tanto es así, que el propio D. Juan Antonio León García, párroco de San Juan, quedó muy sorprendido una vez que llegó la imagen. Hizo un sin fin de conjeturas y llegó a la deducción de que el donante sería D. Samuel Morales, residente en Andujar, por lo que le escribió dándole las gracias e invitándole a la bendición de la imagen.

Este señor asistió al acto de bendición, admirando la portentosa imagen del Cristo, y asegurando no ser él el donante.

Meses después llegaron las nuevas andas procesionales, procedentes del taller del señor Garcés, y fue entonces cuando se supo que  ambas cosas eran donación de Dª. Regina Barberán.

La imagen del Cristo, una vez terminada, se le abrió el pecho para desbastarle en su interior y así aligerarle el peso, (en 1996 su peso, incluida cruz, era de 54 Kg.), y dentro se introdujo un escrito que dice ” Se hizo a expensas de Dª. Regina Barberán, por el escultor valenciano, Garcés en 1944, siendo párroco de Arjona, D. Juan Antonio León”.

Estuvo depositada la imagen hasta la terminación de la parroquia de San Juan, primero en el Carmen y después en Santa María.

Siendo párroco de San Juan D. Manuel Peña Garrido, se le puso un fondo de imitación a mármol gris y unos apliques de bronce, y que en las obras de reconstrucción del tejado en 1997, aprovechando que la iglesia estaba cerrada el culto, la hermandad del Cristo costeó un fondo en mármol negro, veteado en blanco que fue encargado al marmolista de Andújar, Pedro García López “Mármoles Pedro”, costando el mismo noventa mil pesetas,  Previamente fue picada la pared que había tras los tableros que estaban colocados con la imitación a mármol, labor realizada por los hermanos de esta cofradía,  en los primeros días de Agosto.

 

RESTAURACIÓN DE LA IMAGEN

En 1993, y dado el estado de deterioro que presentaba la imagen titular, con fisuras en el brazo derecho, la pintura de los pies y parte de las piernas casi desaparecida, numerosos golpes, etc. la Junta de Gobierno de la Hermandad, encabezada por Juan Sánchez Rueda y compuesta por Juan Manuel Montero Martínez, Antonio García Fernández y Juan Sánchez Barrera, deciden la restauración, que se lleva a cabo por la restauradora sevillana Mª Teresa Frías Benavides, siendo el coste de la misma de 250.000- Ptas. (Otro restaurador de Andújar,   hizo un proyecto en esa misma fecha que se elevaba a casi las quinientas mil pesetas) y sufragada por casi todos los hermanos.

El día 1 de Noviembre de 1993 por la mañana D. Julio Millán Medina, párroco de San Juan, Antonio García Fernández, Antonio García Monteagudo, Pedro Manuel Cardeña Ramírez, Pedro Pablo Serrano Jaén y José Domingo Ramos Gámez, subieron la imagen al museo denominado “Sala de la Virgen”, sobre la sacristía de la parroquia, para que allí, al día siguiente, martes, diera comienzo la restauración, que duró hasta el día 10 de Marzo de 1994, víspera del Quinario anual dedicado al Cristo.

Esta restauración fue más complicada de lo que en principio se preveía, ya que una vez iniciada la misma, se observó que al aparente deterioro, especialmente de las piernas y pies, había que considerar el burdo repinte que se le había hecho a brocha sobre la policromía original, finísima, de gran parte de las piernas y pies, observándose, asimismo, que el estucado de las mismas había saltado por muchas partes, (habiendo sido repuesto de forma totalmente ignorante), al parecer por las altas temperaturas a que se había sometido la talla, en los tiempos que se subía al camarín de la Virgen de los Dolores, para el quinario,  colocándose  ante la imagen y en un lugar cerrado, gran numero de velas de gran calibre, esta circunstancia hizo mucho mal a la talla y se solucionó así.

Para evitar nuevos deterioros por la excesiva devoción de los fieles, una vez restaurada, se puso ante la imagen una verja o cerca de hierro, del mismo estilo que la existente en el baptisterio, realizadas ambas por el artesano local, Bernardo Pérez Cortés y sufragada también por la Hermandad.

La restauración duró desde primeros de Noviembre de 1993, hasta los primeros días de marzo de 1994, debido al gran deterioro de la talla a la que hubo de raspársele minuciosamente  el repinte de las piernas para dejar lo que se pudiera aprovechar de la policromía original, hubo que volver a estucar todos los desastres que en este sentido se le había hecho y posteriormente volver a pintar todos los desperfectos existentes. Este repinte se hizo con acuarela a base de puntos para intentar una policromía lo mas parecida posible a la original.

Debido a los cambios de temperatura y a la humedad excesiva de los años 96 y 97, se habían observado alteraciones en las partes restauradas, el día 10 de Enero de 1998, se desmontó la imagen de la cruz y en el despacho que durante la restauración de la iglesia de San Juan de 1997 se había cortado en la sacristía se colocó sobre unos caballetes y allí fueron restauradas estas deficiencias por la misma restauradora, siendo colocada de nuevo la imagen el domingo día 15 por la tarde.

PROCESIÓN DEL JUEVES SANTO DE 1994

La restauración de la imagen, marcó una nueva era dentro de la Hermandad del Cristo de la Expiración.

Esta Hermandad llevaba muchos años padeciendo la más completa indiferencia por parte de sus cofrades, hasta el punto de que la procesión se cuestionó su salida, ya que sólo participaban en ella niños, casi en su totalidad ajenos a la Hermandad, y sólo mantenida por los esfuerzos del responsable de la misma, Juan Sánchez Rueda y de Juan Manuel Montero Martínez que actuaba como camarero y encargado del montar y desmontar el paso para la procesión.

Ante esta situación y debido a que la mayoría de los hermanos eran personas mayores, a instancia de los hermanos Antonio García Fernández y de Juan Sánchez Barrera, hijo del anterior responsable, se procedió a reorganizar la Hermandad a partir de que la procesión del año 1994, a pesar de que solo fueron niños y jóvenes, como otros años, pero sí se consiguió un gran silencio y un buen orden en las filas.

Este año la procesión salió precedida de un tambor o caja, y tras la imagen la banda local de Música, dirigida por Ildefonso Cañizares Garrido, “Meloja”, resultando la misma muy lucida y con gran recogimiento, por lo que, tomándose como pauta esta referencia se intentó su reorganización, por los dos hermanos antes citados y ayudados por algunos hermanos jóvenes más.

Ya en el año 1995, y viéndose que la respuesta seguía siendo positiva, que el número de cofrades había crecido, pues ya eran ciento quince, y que la procesión de Jueves Santo, día 13 de Abril había superado en organización y asistencia en número de penitentes del año anterior, tras la procesión se pensó en una reunión, que no tuvo lugar,  y en la que se nombraría Junta Directiva y Hermano Mayor para el próximo año.

Esta reunión se pospuso a instancias del Párroco, D. Julio Millán, para que fuera una Asamblea General, necesaria para la presentación de los Estatutos de la Hermandad en el Obispado de Jaén, para proceder a su aprobación.

El sorprendente traslado de D. Julio Millán a Jaén, a la Parroquia de Santa Isabel, dejó en suspenso dicha Asamblea, no celebrándose hasta el día cinco de Septiembre de 1.995, en los salones de la Parroquia de San Juan.

Para estas fechas ya había tomado posesión el nuevo Párroco, D. Manuel José Cámara Valenzuela, de Torredonjimeno, y procedente de la Parroquia de Higuera de Arjona, mucho más exigente con la línea del Obispo de Jaén, D. Santiago García Aracil, el cual no admite las decisiones de la Asamblea General, si, como contempla el estatuto base, no hay un “quórum” del 25% de los Hermanos con derecho a voto. Una carta de socorro dirigida, días antes, a los hermanos de pleno derecho,  da resultado y asisten 46 de los 103 existentes. dándose el siguiente resultado:

Votos emitidos.- 42, Votos favorables.- 38, Votos en blanco.- 4 Abstenciones.-4, ratificando en su cargo a los ya existentes.

 

MODIFICACIÓN DE LAS ANDAS PROCESIONALES

La nueva Junta Directiva, a instancia de los hermanos jóvenes, inicia las gestiones oportunas para modificar el “carro” procesional, que hasta este momento, habían sido las andas posteriores a la guerra civil, que habían sido donadas por Dª. Regina Barberán y que provenían del taller del escultor valenciano, D José Garcés, y a las que se le había incorporado una estructura de madera, y ruedas.

En el año 1995, para Semana Santa, otras Hermandades habían incorporado a sus andas “trabajaderas” para llevarlos a hombros, como es habitual en la Semana Santa sevillana, con “costaleros”.

La Hermandad del Cristo de la Expiración, sustituyó la estructura de madera por una metálica, le quitó las ruedas y le puso varales, también de hierro, pero forrados de madera  de forma que quedaran más estéticos, quedando las mismas andas, aunque, eso sí, restauradas, ya que, aunque su estado no era del todo malo, sí estaban muy rayadas, tenían varias capas de barniz y presentaban algunos defectos en molduras; se le suprimió de la parte baja de los laterales de las andas unos adornos, simulando flecos dorados, parecidos a los que hay en el dosel del retablo, por no haber sitio para los mismos, y se le hizo una “canastilla” de las mismas características de las andas.

Estas modificaciones fueron llevadas a cabo por los Hermanos Calderat Barrera, en el taller que tenían junto al Instituto Rey Alhamar, y las posteriores modificaciones de las andas se hicieron en una cochera de la Travesía Duque de la Torre, calle que une “Las Torres Bajas” con la calle Cañuelo. Para evitar que el costo fuera excesivo, los trabajos de modificación estuvieron a cargo de Antonio García Fernández, Juan Sánchez Barrera y Antonio García Cortecero.

Para dar el máximo parecido a la parte antigua y la nueva, o sea, a las andas primitivas y la nueva ampliación, se hicieron unas tallas y adornos copiados de los primitivos, y que fueron realizados por Juan Jiménez Aguayo, pero que, por no estar terminados, no se colocaron hasta la procesión de 1998.

Pero no ha sido esta la única modificación, ya que el excesivo peso de las andas estaba empezando a minar el entusiasmo de los que lo llevaban, así pues, en  febrero y marzo del año 2000, se hizo una modificación total del paso sin que éste  perdiera su aspecto anterior, dichas modificaciones consistieron en desmantelar el primitivo calvario, de haya, y conservando todos sus adornos y molduras primitivos, volverlo a montar sobre un armazón metálico muchísimo mas ligero, asimismo se quitó del calvario  la cúpula de corcho, muy reforzado con listones y que pesaba mucho por una cúpula  metálica y con malla de alambre que pesaba también mucho menos. La canastilla que se había hecho en 1996 se cambió por otra que pesaba menos de la mitad y esto permitió aligerar los varales  metálicos que iban rellenos de madera. El total de kilos aligerados rondó los doscientos.

 

AÑO 1996

Si ya en 1994, la Hermandad había sufrido un avance positivo en lo que se refiere a organización y orden en la procesión, el día 4 de abril de 1996, podemos decir, se inicia una etapa en la que la Hermandad vuelve a coger su identidad.

La novedad de portar la imagen a hombros, dio  a la procesión de este año un cariz de orden respeto y recogimiento, que de nuevo en muchos años, hizo llorar a la gente de emoción; emoción acrecentada por el recuerdo reciente del fallecimiento del Vice-Hermano Mayor y que tantos años fuera el responsable de sacar la imagen a la calle cada Jueves Santo, Juan Manuel Montero Martínez, fallecido la víspera del Viernes de Dolores, 28 de Marzo y enterrado el mismo día de la Patrona.

Su recuerdo se hizo patente también en la procesión de Nuestro Padres Jesús Nazareno, el Viernes Santo, al dedicarle los costaleros de dicho paso la primera “levantá”.

Y retomando el hilo de la procesión, hay que decir que las felicitaciones emocionadas al finalizar la misma a los miembros de la Junta fueron unánimes.

Para esta procesión estaba previsto que los Hermanos que portaban el trono o andas fueran vestidos con túnica y “escapulario” (especie de franja larga de tela de la anchura de los hombros con un hueco para la cabeza), de los colores de la hermandad y solo la funda del caperuz doblada hacia atrás, pero la imposibilidad de realizarlo así este primer año hizo que se decidiera por un atuendo más convencional por lo que todos los anderos salieron vestidos de camisa blanca, corbata negra, chaqueta azul marino, pantalón gris, calzado negro y guantes blancos, atuendo que se siguió utilizando en los años sucesivos.

Los nombres de estos primeros anderos fueron estos:

Juan Sánchez Barrera, Luis Sánchez Barrera, Francisco Antonio Barranco Ramírez, Pedro Lorite Delgado, Antonio García Cortecero, *Jerónimo Garrido Laguna, *Pedro Mercado de la Haza, *Ramón Dominguez Garrido, *José Salcedo Caño, *Ignacio Diaz Garrido, José Domingo Ramos Gámez, *Francisco Montilla Garrido, Pedro Pablo Jaén Serrano, Alejandro Cobo Fernández, Manuel José Cobo Fernández, *Sebastián Laguna Figueras, José Carlos Palomo Gómez, *Antonio Luna Ruiz, *Juan Garrido Serrano, *Antonio Jiménez González, Manuel Montilla González, Joaquín García Corpas, Manuel Alberto Jaén Cañadas, Fernando Cardeña Ramírez, Pedro Manuel Cardeña Ramírez, Antonio García Monteagudo, Juan Ramos Gámez, Francisco Miguel Ramos Gámez, *Antonio Zamora Martínez, Bonoso Campos Quero y Juan Gabriel Bermejo Aguayo.

(Los nombres precedidos de asterisco no eran hermanos entonces, aunque casi todos lo fueron a partir de este año)

 

AÑO 1998

El año 1998 fue lluvioso en el invierno y luego hubo una primavera atípica, con mucho frió y agua. El día 9 de Abril, Jueves Santo y con todos los preparativos dispuestos para sacar la procesión, se presentó una noche de viento y agua que impidió la salida de la misma, por lo que los hermanos y el capellán D. Andrés Segura Moya hicieron un Vía Crucis en la iglesia de San Juan en sustitución de la procesión.

Aquella misma noche, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús, a través de su secretario Juan Antonio Lozano Barranco y su vocal de culto y religiosidad, Rafael Jerez Romera, exponen a la Hermandad del Cristo de la Expiración la posibilidad de procesionar al día siguiente, Viernes Santo, en su estación de penitencia. Reunida la Junta de Gobierno de ésta, deciden procesionar el Viernes por la mañana, caso insólito, al menos en los últimos sesenta años, así pues al día siguiente y a las diez de la mañana el desfile procesional estuvo formado por la imagen de Nuestro Padre Jesús, que estrenaba trono procesional, llevándose a costal, al estilo sevillano, el Cristo de la Expiración, llevado a hombros como en años anteriores y la Virgen de los Dolores cerrando la procesión, que resultó muy lucida, aunque al final la lluvia volvió a hacer acto de presencia, teniéndose que acelerar su entrada a partir de la calle Trinidad.

La novedad que presentó este año la Hermandad del Cristo de la Expiración, fue, la de que los hermanos nazarenos portaran unos faroles de mano para evitar que se apagasen las velas por culpa del viento.

Estos faroles fueron realizados por el artesano Juan Cortés Poseu, y llevaban en cada uno de los cristales la insignia de la Hermandad y la lectura circundando la misma que decía  “Hdad. del Stmo. Cristo de la Expiración, Señor de la Misericordia. Arjona”

Las procesiones los años sucesivos 1999, 2000 y 2001 siguieron la misma línea, aun que la entrada y salida de la procesión con el templo de San Juan  con la  recién restaurada fachada en piedra el 2001, fue especialmente brillante.

 

ALTAR DE SAN ISIDRO LABRADOR

En un sencillo retablo donado por la Hermandad de Labradores y Ganaderos, está la imagen de San Isidro, sin mérito artístico alguno.

En 1991 y tras la desaparición de la Hermandad de Labradores y posteriormente la Cámara Agraria, los agricultores se agruparon en cofradía y formaron la Hermandad de San Isidro, aunque no de forma oficial ya que el Obispado de Jaén no aceptó los estatutos, pues casi todas las Hermandades formadas bajo la tutela de San Isidro tenían como origen un ente político.

En 1993, se restauró la imagen, siendo efectuada la misma por el artista local, (carpintero de profesión) Juan Jiménez Aguayo, y siendo el costo de dicha restauración de trescientas mil pesetas, así mismo se retocó el retablo y mesa de altar, pintando con purpurina oro la parte baja del mismo y que anteriormente fue de pan de oro, no así la parte alta que sigue teniendo la policromía original.   Cerca de este altar se encuentra el cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro, que también se restauró el año 2001, poco antes de Semana Santa.

ALTAR DE SAN JOSÉ

El altar de San José, con retablo renacentista y un magnifico lienzo del Patriarca, donado por D. José de Contreras y familia. Posteriormente se le suprimió la mesa del altar y en su lugar y delante del cuadro se colocó un confesionario.

 

ALTAR DE SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El retablo del Corazón de Jesús, obra de Palma Burgos, donación de Dª. Joaquina de Andrada y Pérez de Herrasti. En la hornacina central, la imagen del Corazón de Jesús, a los lados San Francisco de  Paula y la Virgen de la Cabeza, de barro y de escasísimo valor, y que fue sustituida en la tarde del Miércoles Santo 11 de Abril de 2000, por una imagen de San José y el niño Jesús, de pasta madera donado por María Antonia García Fernández, viuda de Juan Pérez Figueras, cuya entrega fue hecha al entonces párroco de San Juan, don Ildefonso Fernández, y que se encontraba sobre la mesa del altar de la Virgen de Fátima. A la imagen de San Francisco de Paula y tras la restauración del templo en 1997 se le colocaron unas rosquillas de pan en la mano ya que alguien, por desconocimiento de su origen, lo considerara San Blas.

 

VIRGEN DEL PILAR

Antes de entrar a la sacristía y al lado derecho, en un hueco en la pared y protegido por cristal, hay una imagen de la Virgen del Pilar, de pasta madera, y que es donación de D. Carlos Valdivia.

 

INAUGURACIÓN DE LA PARROQUIA

Para la inauguración de la Parroquia se organizaron grandes fiestas religiosas, Triduo de reparación y desagravio, Misa Pontifical por el Obispo de Jaén, D. Félix Romero Mengíbar, traslado del Santísimo Sacramento y de Ntra. Sra. de los Dolores.

La bendición del templo corrió a cargo del M.I. Sr. D. Jerónimo Gil Mena, por delegación del Obispo de Jaén, siendo ayudado por D. Juan Antonio León García y D. Basilio Martínez Ramos, párrocos de San Juan y de San Martín, respectivamente.

El Día 7 de Marzo se dedicó a desagraviar a la Santísima Virgen de los Dolores, predicando este día D. Jerónimo Gil Mena con el siguiente sermón, del que transcribimos  a continuación gran parte del  mismo

“Tu honorificentia populi nostri

Tú eres el honor de nuestro pueblo.

Son palabras que leemos en el sagrado libro de Judit C. XV V. 20

Con vuestro permiso soberano Señor Sacramentado

Venerables Ministros del Altar.

Mis amados Hermanos en Nuestro Señor Jesucristo.

Dos días lleva Arjona reparando un yerro de sus hermanos.

Ayer desagraviábamos a los Santos Patronos, todos sabéis de aquellas gallardas imágenes, orgullo de Arjona, y admiración de los extraños, que fueron profanadas en esta misma iglesia de Santa María. Hoy damos un paso mas en este triduo de reparación y desagravio, pero también triduo de acción de gracias. Con la inauguración de San Juan se ha terminado la reconstrucción de nuestros templos.

Todas las imágenes están de nuevo artísticamente representadas y una vez más la Iglesia de Cristo, que ya triunfaba como su Divino fundador en el Calvario, en aquellos días de revolución y de sangre, con el martirio de sus seguidores, también hoy triunfa con la esperanza del inmediato amanecer de gloria que dentro de dos días vamos a vivir en los muros de San Juan.

¡Triunfo de Cristo y de su Iglesia.!. ¡Triunfo de todos los hombres de buena voluntad!. ¡Triunfo y victoria de los que confiaban en las palabras del Señor! Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos. Pero al llegar hermanos, a estos días, en que la Iglesia de Arjona va a ser coronada con el laurel de la victoria, quedaba algo por saldar: Se han levantado los templos, se han reconstruido las imágenes, pero faltaba una reparación oficial a Jesús Sacramentado presente en las formas que rodaron por los suelos mugrientos del templo saqueado y en las llamas de San Martín. Tampoco se había reparado la sacrílega destrucción de la imagen de nuestra Patrona y de nuestros Santos y ver aquí que nos encontramos ya en el segundo día de este triduo reparador y dedicado hoy a desagraviar a nuestra Virgen de los Dolores.

Si grandes, amadísimos míos, eran  los motivos que teníamos ayer para desagraviar a los Santos, grandes y más grandes son los que tenemos hoy para desagraviar a la Virgen.

Ayer, era a dos rosas del martirio de Arjona, hoy a la reina de los mártires y Señora de Arjona. Ayer era a dos Santos, hoy a la Reina de todos ellos. Ayer era a dos hijos de este pueblo y hoy a la Madre que engendra con sus dolores estos hijos, por que ella es la Regina Martirum, Reina de los mártires y honor de nuestro pueblo.

Tu honorificentia populi nostri. Y su dignidad sobrepuja a la de todos los Santos juntos y después de Dios Ella es la Primera, la criatura más sublime, la mejor obra de sus manos, como hecha, preparada y predestinada para ser su Madre.

De esta dignidad tan sublime de María quisiera hablaros esta tarde. ¡Quién supiera hacerlo bien!. Con ello pagaría yo a esta Virgen algo de lo que debo y vosotros os encontraríais más dispuestos a reparar con alabanzas la sacrílega profanación de su imagen en el incendio de San Juan. Pero antes de proseguir imploremos el auxilio del Cielo, poniéndola por mediadora a quien saludaremos con las palabras del ángel.

AVE MARIA….

Os decía antes, que pretendo mostraros la dignidad de María, y en verdad que me siento impotente para declararla.

Yo la he meditado y comprendido, la siento como una cosa mía, pero, como dice el gran Pemán. Es más corta la expresión cuando es más grande el afecto, pero no obstante lo intentaré con su ayuda.

Lo primero, venerables sacerdotes y hermanos míos, que salta a la vista en la economía de la existencia de la Virgen es supradestinada a la Maternidad Divina. María comienza su vida con un prodigio inaudito… Cuando todo el infierno es dueño del botín de nuestra especie y son mordidos por la serpiente infernal que perdió a nuestros padres en el paraíso, María, una débil niña, pasa con tal fuerza por este camino de la vida, que desde entonces su planta es, el martillo demoledor del mismo infierno: He aquí, dice el Señor, que una mujer quebrantará su cabeza, y la quebranta al ser concebida sin pecado original, y su alma pura y limpia está dispuesta para ser la Madre de Dios que lo es todo, el Dios que es  la Suprema Razón de todo, del Dios de lo limpio, lo blanco, lo inmaculado, de lo virginal de lo incólume, y de lo íntegro. Por esta misma predestinación a la Maternidad Divina, el Espíritu Santo siembra en su alma la gracia en tal grado, que al bajar el Arcángel Gabriel con su mensaje la encuentra llena. AVE MARIA GRATIA PLENA – DIOS TE SALVE MARIA LA LLENA DE GRACIA.

Hay en María una humildad que contrasta admirablemente con sus palabras de sumisión a la voluntad divina: ECCE ANCILLA DOMINI FIAT MIHI SECUNDUM VERBUM TUM – “He aquí la esclava del Señor hágase en mi según tu palabra” y esta palabra del Señor es, para hacerla su Madre

! María Madre de Dios! Qué lástima, hermanos, que no tengamos tiempo para profundizar en este misterio, pero sí lo tenemos para reconocer que desde entonces la Virgen tiene el poder de Dios con otro nombre.

Su súplica es hermana de la omnipotencia de Dios y desde este momento toma en sus manos la llave del almacén de gracias que es el Cielo, después su hijo, al venir por la tierra la enseña a tirarlas sin mesura y cómo el Espíritu Santo le está prestando siempre sus infinitos dones, que son como regalos sobrantes de esta boda divina, ved aquí, hermanos que lleva dos mil años airándolas y no se terminan, ni se acabaran, y veremos que a las generaciones futuras se les hará grito en sus gargantas un nuevo dogma cuando el Pontífice que rija la barquilla de Pedro proclame como de fe la creencia piadosa de  la mediación universal de María.

Yo, hermanos, ya tengo bastante para ver, que la dignidad de María es superior a la de todas las criaturas juntas. Comprendo ya que su nombre fuera recreo de la Trinidad Augusta, y que el Espíritu Santo trajera en la Encarnación prisas de amor. Es, que traía todas las complacencias del Padre. Traía las impaciencias del Hijo, hechas deseo de su carne, traía todo su amor de esposo convertido en un beso. Que esto fue la Encarnación, hermanos, un beso de la Trinidad a la persona privilegiada de María.

Pero hay más. Sí, hay más besos de la Trinidad, mejor dicho, hay un solo beso que encierra en si una cadena de privilegios y gracias, María sigue Virgen después del parto, es un misterio que lo cantan los Ángeles en Belén entre copos de nieve que se confunden con los rizos del Cordero Inmaculado que nace en el pesebre. Nace Cristo, y su Madre es Madre de Dios…

Qué alegría da el pensar que la carne de Dios, cuando se hizo hombre era toda de María. Cualquiera de nosotros venimos a este mundo mediante el concurso de dos personas, un padre y una madre, pero allí no, en la Encarnación de Cristo no hay concurso de padre humano, por eso el cuerpo en que Dios escondió su Divinidad para ser semejante a los hombres, era todo de María. Su sangre era de la Virgen, de Ella era su voz, y eran suyos sus ojos,  sus manos, su piel, sus cabellos, es que María, hermanos, es, Madre de Cristo totalmente, íntegramente, exclusivamente y Cristo, irremisiblemente tuvo que parecerse a Ella pues no tenía más a quien parecerse.

¿ Queréis más dignidad de María?. Si esta no es bastante yo apelo a su dignidad de corredentora con Cristo, este amargo trance en que Arjona la venera. La Virgen es cooperadora de la obra de Cristo. Es la Eva de este segundo Adán que viene a remediar al mundo.

Por eso, al morir Cristo por nuestros crímenes, el dolor del hijo clavado en sus entrañas fue un dolor infinito. El viejo Simeón no se equivocó en aquella mañana que llevaba al Niño, luz del mundo que lo sostenía para profetizar y una tras otra van entrando en su pecho virgen las espadas del dolor que termina con la pasión y muerte de aquel hijo que pudo ser su consuelo y sin embrago, fue la causa de su dolor, pues era su misma carne la que le dolía…..

TRASLADO DEL SANTÍSIMO A SAN JUAN

Terminado el triduo de reparación celebrado en la iglesia de Santa María, con asistencia del pueblo entero, se procede al traslado del Santísimo desde la parroquia de San Martín a la de San Juan Bautista.

En la Custodia, colocada en la carroza del Corpus, acompañada de todas las Cofradías y Hermandades de Arjona, se hizo el traslado en solemnísima procesión.

Al llegar la misma a la parroquia de San Juan, con sus tres naves abarrotadas de fieles, dio comienzo una  especial vigilia extraordinaria de la Adoración Nocturna, celebrándose a las cinco de la mañana la solemne misa.

TRASLADO DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN A SU NUEVO TEMPLO EL DÍA 9 DE MARZO DE 1956.

Llegada la procesión a la puerta de San Juan, se colocaron las imágenes de los Santos a uno y otro lado de la portada, quedando en el centro la de la Santísima Virgen, que luciendo sus mejores galas y acompañada de todos sus hijos iba a tomar posesión de su nueva casa.

Se cantó por el pueblo la Salve y finalizada ésta, entró la Virgen en su nuevo templo de San Juan Bautista.

 

LAS NUEVAS ANDAS PROCESIONALES DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES EN 2001

En el escaso tiempo que permaneció como párroco de San Juan Bautista D. Manuel José Cámara Valenzuela, se fundó la Hermandad de la Virgen de los Dolores, se redactaron estatutos, que fueron rápidamente aprobados por el obispado de Jaén, pero no se planteó la necesidad de que la Virgen saliera a hombros hasta el año 2000, en que siendo Hermano Mayor, Diego Barrera Quero, propuso la confección de una andas dignas para la Patrona, para que dejara de salir en un carro de ruedas, que era el mismo que se utilizaba para la procesión del Corpus y la de San Juan Bautista.

Respaldado por la Junta de la Hermandad se inician las conversaciones con Bronces Angulo de Lucena, que presenta un proyecto de andas en metal plateado y repujado, que asciende a dos millones y medio de pesetas, que parece bien a la Junta y que  tras su construcción, llegan a Arjona en los últimos días de Marzo de 2001, incorporándosele unos candelabros de árbol también de metal plateado.

El primer día que sale a la calle portado por cuarenta y ocho anderos, fue el día 6 de Abril de 2001, Viernes de Dolores, aunque cuando lució espléndidamente, fue el día 13 en la mañana del Viernes Santo, acompañando a Nuestro Padre Jesús.

 

IMAGEN DE SAN JUAN BAUTISTA

La imagen de San Juan Bautista, titular de la parroquia, ocupaba la hornacina central superior del retablo del altar mayor, es donación de D. Ramón de Contreras.

Siendo párroco de San Juan Bautista D. Ildefonso Fernández de la Torre, dicha imagen se bajó de la hornacina para su restauración y fue sustituida por una buena copia en lienzo efectuada por Cerezo, de Jaén, autor de la restauración, siendo el coste de este trabajo de seiscientas mil pesetas, que fue pagado con donaciones y aportaciones de los fieles.

Una vez restaurada esta imagen fue colocada en un lugar poco adecuado ya que desde entonces se encuentra en el hueco de una ventana del baptisterio, que previamente se le dio aspecto de hornacina, pero que queda muy apartada y por consiguiente fuera de un acceso visual cómodo.

Esta imagen se procesiona desde entonces, haciéndolo en el paso que se utiliza para la Virgen de los Dolores y el Santísimo, el día del Corpus Christi.

Es obra de José Risueño, y procede del monasterio de la Concepción de Granada. Estaba muy deteriorada cuando lo adquirió Don Ramón Contreras, siendo restaurada por Navas Parejo en Granada, en 1944.

 

RECONSTRUCCIÓN DEL TEJADO DE LA PARROQUIA DE SAN JUAN EN 1997.

Siendo párroco de San Juan D. Julio Millán Medina, se formó una “Comisión Pro-tejado”, que debía poner en marcha el proyecto de remodelación de la cubierta que se encontraba en muy malas  condiciones.

Dicha comisión estaba presidida por D. Julio Millán y formada por Juan de Dios Mercado Lausalesa, Presidente de la Junta de Gobierno de la Hermandad de los Santos Bonoso y Maximiano; Antonio Dominguez Garrido, aparejador y Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento; José Puentes Serrano, maestro y Presidente de Cáritas; Manuel Antonio Cardeña Perales, maestro y Cronista oficial de Arjona y Antonio García Fernández, colaborador de la parroquia.

En los primeros días de julio de 1992, Antonio Domínguez y Antonio García, accedieron a la nave central del templo para comprobar en que situación se encontraba el tejado. Tras una inspección ocular y grabación en video del estado del mismo, Antonio Domínguez, realizó un informe y posterior proyecto para acometer las obras. Dicho proyecto contaba además con una nueva electrificación, así como la pintura del templo tanto por fuera como por dentro. El costo del mismo, ascendía a la cantidad de diez millones y medio de pesetas.

Debido a la mala situación económica del pueblo tras varios años de sequía, el comienzo de las obras hubo de aplazarse  tras haber reunido a los diversos constructores de la localidad, y haber sido adjudicadas en subasta las obras a D. Martín García Sánchez.

El traslado de D. Julio Millán a Jaén y el nombramiento de D. Manuel Cámara Valenzuela como nuevo párroco en Julio de 1995, frenó el trabajo de la comisión pro-tejado, al no contar el nuevo párroco con su colaboración para nada.

En Julio del año siguiente, 1996, fue traslado, para estudiar en Roma y sustituido por D. Antonio Pozo Haro, que sí puso en marcha de nuevo la comisión pro-tejado y, ya, con una mejor situación económica, pues la cosecha este año si fue muy buena, se comenzó a buscar financiación para acometer las obras.

Como hizo D. Julio Millán, y en vista de que el proyecto se había desfasado, se volvió a reunir a los diversos constructores para darles el nuevo proyecto, no presentándose a la subasta mas que dos, Bibián Moreno Messía y Juan Domínguez Cuesta, abiertas las plicas las obras fueron adjudicadas al primero por un importe de 16,850,421- Ptas.

Dichas obras fueron comenzadas el día 1 de Julio de 1997, cuando aún era párroco D. Antonio Pozo Haro, que por traslado para cursar estudios de periodismo en Valencia, fue sustituido por D. Andrés Segura Moya, procedente de la parroquia de Jamilena, a mitad de Julio y que fue quien terminó las obras.

Para la financiación se contó con la aportación de las cooperativas aceiteras que dieron diez céntimos por kilo de aceituna, la aportación de la Hermandad de los Santos, junto con el grupo de teatro “Alba-Urgavo”, que representó en la plaza de Santa María la “Comedia de los Santos” los días 14 al 17 de Agosto de 1997 fue  de 1.011.500-  pesetas y las aportaciones de los fieles,  hicieron que para agosto de 1998 la deuda se quedara, próxima a los tres millones de pesetas.

Las obras fueron terminadas para que el día 31 de Octubre, viernes, se pudiera reinaugurar la parroquia con la debida solemnidad.

El acto fue una celebración eucarística de cierta sencillez que fue presidida por el vicario y concelebrado por: D. Andrés Segura Moya, Párroco de San Juan, D. Ricardo González Huertas, párroco de San Martín, D. Manuel Peña Garrido y D. Julio Millán Medina, párrocos de San Juan en diversos años.

Cantó el Orfeón  “Santo Reino”  de la obra social del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba de Jaén, Dirigido por D. Pedro Caballero.

En el año 1999 se restauró el tejado del camarín de la Virgen de los Dolores, bajándose la imagen al presbiterio de la iglesia donde permaneció  desde  marzo a noviembre.

También  en  Septiembre de 2000,  siendo párroco D. Andrés Segura Moya se picó toda la fachada principal, que desde la reconstrucción estaba enlucida.  La restauración de la fachada gustó mucho al pueblo que consideró acertada la misma, ya que le daba un aspecto más noble, el 5 de Abril, víspera del Viernes de Dolores de 2001, también se quitaron unos gruesos cables del tendido eléctrico y que afeaban considerablemente el aspecto de la fachada.

Este mismo año se restauró también el salón parroquial, con nuevo pavimento sobre una cámara de aire que se construyó, picándose las paredes, y dotándose de nuevo mobiliario.

 

fuente: portalarjonero.com

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